cuidado-voz

 

  • No se debe abusar de la voz. Debemos evitar chillar o gritar en la vida diaria y no hablar en ambientes ruidos. Si nota sequedad en su garganta, tirantez  , fatiga al hablar, o disfonía debe realizar un reposo vocal (es decir, no hablar o hablar lo menos posible).
  • Se recomienda hablar con un tono de voz natural, es decir, ni gritar ni susurrar, ya que ambas situaciones predisponen a lesionar las cuerdas vocales.
  • Evitar el carraspeo, pues supone un traumatismo continuo sobre las cuerdas vocales. En estas situaciones se recomienda beber un poco de agua para calmar la sensación que le fuerza a aclararse la garganta.
  • No debe fumar. El humo del tabaco es causa de irritación de las cueras vocales y produce inflamación, sequedad, y es el principal responsable del cáncer de faringe y laringe (garganta).
  • Evite el abuso de bebidas que produzcan deshidratación, como alcohol, menta, café, té y refrescos gaseosos.
  • Valorar la existencia de ardor o acidez procedente del estómago, ya que la existencia de un reflujo gástrico puede ser causa de lesión en la garganta
  • Se recomienda beber unos 2 litros de agua al día para mantener la voz en buen estado y conseguir una buena hidratación de la garganta, sobre todos en aquellas personas que son profesionales de la voz (profesores, comerciales…).
  • Además de una adecuada hidratación, otros consejos válidos pueden ser la realización de gargarismos con agua con manzanilla y miel (por ejemplo, se hierven 2 litros de agua, se diluyen 5-6 sobres de manzanilla y 5-6 cucharadas soperas de miel, y cuando esté el agua a temperatura natural se pasan de nuevo a la botella y se realizan las gárgaras por la mañana y por la noche), el uso de humidificadores (sobre todo en aquellos empleos donde se trabaje con aire acondicionado o calefacción, que resecan mucho el ambiente y perjudican a los pacientes cuyo trabajo depende de la comunicación, o simplemente padezcan de “faringitis crónica”) o la realización de vahos con agua.

 

  • Y por supuesto, si presenta una alteración de la voz de más de 15 días de duración, debe acudir a su especialista en Otorrinolaringología que le valorará el estado de sus cuerdas vocales y decidirá el mejor tratamiento para usted.